Para elegir la decoración de la casa y estar a tono con la tendencia del año, hay que pensar en tres cuestiones fundamentales que se complementan en el interiorismo. Se trata de: la composición de ambientes, los colores  y los acabados.

El 2017 trae consigo inclinaciones novedosas en estos detalles a tomarse en cuenta a la hora de adecuar los ambientes.

Arriesgarse por lo ecléctico (mezcla de estilos); aprovechar los recursos con los que se cuenta para armar un ambiente, sin hacer una alta inversión económica y darles diferentes usos a estos recursos será la tendencia, según María Fernanda Andrade, interiorista.

Para el mobiliario, destaca al capitoneado (técnica de tapizado con ‘remaches’ para conseguir un acolchado en relieve) como una tendencia clásica que ha regresado. “Se la puede aplicar en los sofás de las zonas sociales, en los espaldares de las camas o en los otomanes, complementos del dormitorio”.

Esta característica que trae el interiorismo del nuevo año será parte de una marcada proliferación de texturas.

Otra de las innovaciones, que al mismo tiempo influye en la optimización de recursos, es el uso de complementos que se conciben para exteriores, como jardines y terrazas, en espacios interiores. Por ejemplo, María Fernanda Andrade aconseja usar el ‘garden stool’, como velador.

En cuanto a colores, la interiorista considera que se imponen los grises y cafés de tonos bajos, siempre combinados con efectos metalizados. Los acabados tienen una incidencia directa en el estilo de un espacio interior. De ahí que los pisos, paredes, clósets, mesones y demás complementos de la casa también entran en la línea de decoración del año.

Los hilos de plata y el porcelanato, no solo para pisos sino para mesones y frentes de cajones, con recubrimientos aterciopelados son otra opción.
El dekton, los herrajes de autofreno y la iluminación con sensores de movimiento también hacen parte de la vuelta al diseño orgánico.

 

Por: Yadira Trujillo.

Redactora / La revista de EL COMERCIO en el hogar  Familia